viernes, 18 de diciembre de 2015

Retrato con la hidria


No es la única reliquia que custodia el nobilísimo edificio, ni mucho menos la más valiosa. Según la Guía de la Catedral de Oviedo, del M. I. José Cuesta Fernández, Canónigo Deán de la S. I. C. B. M. de Oviedo, editada por vez primera en 1957 (1), la catedral de la capital de Asturias conserva, entre otros objetos sagrados, las siguientes reliquias:

1. El Santo Sudario (“la más venerable y venerada de nuestro Tesoro Catedralicio”, “fue aplicado al rostro del Señor puesto éste en posición horizontal”);
2. La Sábana Santa (“se cree que es un trozo de alguno de los varios lienzos con que fue envuelto el Sacrosanto Cuerpo de Jesús”);
3. Cinco espinas de la corona (“de las ocho que poseíamos sólo restan cinco: las otras tres desaparecieron cuando la subversión marxista, sin que hayamos podido encontrarlas a pesar de nuestros esfuerzos”),
4. Una sandalia de San Pedro (“sorprende a los peregrinos cada vez que se les muestra”);
5. La cartera de San Andrés (“sucede con la anterior, que al mostrarla suele advertirse una sonrisa de escepticismo en la mayor parte de los visitantes”).
6. Y el objeto que motiva este post: nada menos que una de las hidrias de las bodas en Canán, en las que Jesucristo convirtió el agua en vino. (“Hidria”, según el diccionario, es una “vasija grande, a modo de cántaro o tinaja, que se usaba para contener agua”.) Explica la guía: "Es de grandes dimensiones, de piedra que parece marmórea, muy dura, de la misma forma que la que se exhibe en Jerusalén considerada como una de las Hidrias de las Bodas de Caná [sic] [...] La portezuela antigua [que la encerraba] tenía un hueco por la parte inferior por donde los piadosos peregrinos introducían el bordón para tocar la hidria cuando no les era dado verla; y efecto sin duda de esas rozaduras tiene la hidria un desgaste considerable en aquel punto. En el siglo XVII el Prelado señor Osorio (1624-27) mandó que se cerrase dicho agujero"
Durante los cuatro años que viví en Oviedo pasé en diversas ocasiones delante de una severa puerta detrás de la cual, todos lo sabíamos, se conservaba la hidria. Según sigo leyendo ahora en la guía, esa puerta se abría en dos ocasiones: el día de San Mateo y el día que se leía el evangelio de las Bodas de Canán –cosa que ocurre "el segundo domingo después de la Epifanía"–. En esas ocasiones, "gracias a Dios, se ve acudir un gran número de devotos a recibir la bendición del Santo Sudario y luego a beber el agua bendecida que se ha depositado previamente en la Hidria".
No quiero sugerir que me abandonara la fe, pero siempre tuve deseos de echarle un vistazo en persona. El año pasado, por fin, en una de mis periódicas visitas a la ciudad donde nació mi madre, vi con sorpresa que la hidria acababa de ser exhumada de su parcial exilio de siglos para ser permanentemente expuesta a la vista de visitantes y peregrinos. Me apresuré a tomarme una foto delante de ella.


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(1) Trabajo con la segunda edición de la Guía de la Catedral de Oviedo, que es de 1995. Fue corregida y actualizada por el M. I. Raúl Arias del Valle, Canónigo Archivero de la S. I. C. B. M. de Oviedo.

Las dos fotos de Oviedo fueron tomadas por Fernando Fernández Bueno, a mediados de octubre de 2014.

Más sobre Asturias en este blog:
Fernanda en Covadonga (en la foto), http://bit.ly/1XxccDi
Florentino a cuadro, http://bit.ly/1bKZrwr
Árbol genealógico, http://bit.ly/KOKiw8 
Autógrafos remotos, http://bit.ly/PvKjd9
Retratos asturianos, http://bit.ly/1l76xRa
Ocios de 1946, http://bit.ly/1gQcF2R
En la boda de Lola y Félix, http://bit.ly/1hwQqwn
Alfonso Camín en el Campo San Francisco, http://bit.ly/IRN4qV
La calle Paraíso de Oviedo, http://bit.ly/rRi3Cu
El texu de Bermiego, http://bit.ly/Uzvdol


viernes, 11 de diciembre de 2015

Visión de la pirámide

La secuencia de fotos intenta reproducir la experiencia de ver por primera vez, en una casa abandonada de la calle de Río Nazas, en la ciudad de México, una graciosa representación de una de las estampas que más me conmueven de este país: la gran pirámide de Cholula. Hice las fotos cuando volvía por la calle en la que está esa casa, con rumbo, digamos, a Chapultepec (es decir, al rincón de la colonia de los ríos en el que vivo yo). Todas, con mi teléfono celular. Nunca, ni en la representación más ingenua o menos perfecta, deja de sorprenderme la magnificencia y la hermosura de la vieja pirámide coronada por la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios –bellamente conocida entre los locales como "cerrito de los Remedios" (en la imagen, en una foto que hice yo mismo en febrero de 2012).
La secuencia que reproduzco a continuación es como sigue: primero, la casa en la esquina de Río Nazas y Río Po; luego, la fachada vista desde Nazas; después, el primer mosaico (o quizás mejor, azulejo), el de la izquierda según vemos la puerta de la casa, que muestra una escena típica de Xochimilco; por fin, en el mosaico de la derecha, la visión de la pirámide cholulteca; al último, un acercamiento a la pirámide misma. Vaya esta serie de imágenes como una modesta ofrenda a las inolvidables experiencias que he vivido a la sombra de la pirámide desde mediados de los años noventas, cuando la visité por vez primera.







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Más sobre Cholula en este blog:
José Guadalupe Posada, ilustrador, http://bit.ly/1nMl6Li
_____________________iustrador,

viernes, 4 de diciembre de 2015

Croquis: primera presentación


Hoy, en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, dará comienzo a la serie de presentaciones del libro Croquis. Los dibujos de Carlos Mijares, que acaba de aparecer bajo los sellos de Cataria, DGP de Conaculta y Contornos. (Para conseguir un ejemplar, véanse las indicaciones al calce de este post). No será precisamente en la Feria Internacional del Libro, que se lleva a cabo estos días en la capital jalisciense, sino en el Auditorio del Edificio Q del ITESO (Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente). Como la FIL hará esta misma tarde un reconocimiento a Alberto Kalach, coeditor del libro, el Programa Académico de Arquitectura de la universidad jesuita pensó en aprovechar la presencia del autor de la Biblioteca Vasconcelos en Guadalajara para presentar la colección de dibujos de Mijares frente a sus alumnos y maestros. La presentación correrá a cargo del arquitecto Juan Palomar. El libro será presentado a mediados de enero en la ciudad de México, y lo mismo ocurrirá en las siguientes semanas en Aguascalientes, Mérida y Chihuahua.
Ya que Martirene Alcántara es coautora del libro (de ella son los tres retratos de Mijares y toda la fotografía de obra), me ha parecido buena idea pedirle unas imágenes del libro mismo, ahora que existe físicamente en este mundo sublunar. A petición de quien esto escribe, ella hace cálculos y me informa que empezamos a trabajar en este libro en noviembre de 2012, es decir que tardamos tres años en hacerlo realidad. Me parece que el empeño que pusimos en él, y la gran admiración y el cariño que profesamos a Mijares, fallecido en marzo pasado, no dejan de notarse en cada una de sus páginas.






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Para adquirir ejemplares del libro, favor de dirigirse a la página www.croquisarquitectonicos.wordpress.com, en donde se encontrará toda la información.

Las fotografías de este post son de Martirene Alcántara.
En la foto de la derecha, la capilla del panteón de Jungapeo, en Michoacán.

Más sobre Carlos Mijares en este blog:
Sobre una escalera de Luis Barragán, http://bit.ly/1Q43fm2  
Obra maestra, http://bit.ly/1pVjqTH
Ruinas de Antigua, http://bit.ly/1HbRvJh
Visión de su trabajo en Michoacán, http://bit.ly/QFoXOY