viernes, 16 de noviembre de 2018

Chiapas, imágenes sueltas

Aunque la imagen preponderante de mis cuatro días en Chiapas es la del río Grijalva a su paso por el Cañón del Sumidero convertido en una triste corriente de botellas de plástico (publiqué en mi cuenta de twitter y en mi página de Facebook un elocuente video de ese desastre que no parece importarte a nadie), el breve tiempo que pasé hace un par de semanas entre Tuxtla Gutiérrez, Chiapa de Corzo, San Cristóbal de las Casas y San Juan Chamula, me dejó unas cuantas estampas memorables, de entre las que destaco un puñado.
Uno de mis primeros intereses era visitar Na Bolom, la casa en San Cristóbal donde vivieron el arqueólogo danés Frans Blom y la fotógrafa suiza Gertrude Duby, y en la que la pareja de exploradores y coleccionistas europeos fundaron y dejaron un notable museo. Aquí un par de imágenes de objetos que tienen que ver con ella, con Trudy Duby, tal y como están expuestos en una de las salas de la casa. Arriba, un simpático retrato con cuatro cachorros de la misma camada; abajo, un par de juegos de lentes del modelo característico usado por ella en la vejez.
La fuente colonial de Chiapa de Corzo justifica el viaje a Chiapas, sobre todo para quienes tenemos interés en la arquitectura del siglo XVI mexicano.
Pero no sólo para nosotros. Ya se sabe que la arquitectura de aquella época que ha prevalecido es mayormente religiosa; esta magnífica fuente mudéjar, un alarde de equilibrio y simetría, airosa y aireada, es una maravillosa excepción. 
Hace treinta años, cuando la visité por primera vez como parte de un grupo de aturdidos mozalbetes, bebí una copa de tascalate junto a un costado de ella; ya entonces la bebida rojiza me hizo sentir que, en cierto modo, bebía algo del polvo desprendido de los sabios ladrillos de la “pila” de Chiapa. Esta vez repetí la operación, como una suerte de rito cargado de color y sabor. 
Las dos fotos de la fuente muestran, respectivamente, una imagen de conjunto y otra de detalle: contra el sol poniente, la primera; la segunda, arriba de estas líneas, un pormenor del conseguidísimo trabajo con el ladrillo.
El juego de los verdes característicos del trópico mexicano: un Maverick, nada menos, tan urgido de sombra como nosotros, debajo de un árbol en una de las acaloradas y coloridas calles del centro de Chiapa de Corzo.

Arriba de estas líneas, un par de fachadas interesantes del mismo poblado de Chiapa de Corzo (la primera de ellas, la del Hotel Lenin, francamente curiosa), cuyas calles recorrí sin brújula, bajo un calor agobiante. 
¿Y qué decir de este árbol, que, como la vida misma de esa zona del país, con todas sus contradicciones, se sale del espacio que le ha sido asignado, rompe la pared que constriñe sus raíces y sale a probar fortuna? 
¡Qué distinto de la imagen que publiqué hace unas semanas, de un rincón de la Casa de la Cascada de Frank Lloyd Wright! Allí, el arquitecto norteamericano hacía un gracioso giro para respetar un árbol (originalmente el que hubo allí hace ochenta años, desde luego, y no el de tercera o cuarta generación que ahora lo ha sustituido); la naturaleza desbordada del trópico y el planteamiento todo menos cartesiano del alarife mexicano dan como resultado aquella singular estampa descriptiva de nuestros usos y costumbres.
Este par de imágenes fueron hechas desde dos distintos puntos de observación del Cañón del Sumidero, uno al principio y otro al final de la ruta de miradores. Tristemente un río de basura corre allá abajo: aquí arriba, las proporciones del cañón, cruzadas por diversas aves, entre ellas los buitres, nos devuelven al vértigo y la belleza de un espacio único en México. Un espacio, sospecho, despreciado por los gobiernos, ya sean entrantes o salientes. 

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Más viajes en este blog:
De viaje con María Rosa Lida de Malkiel, https://bit.ly/2F8lw3t
Viaje alrededor de mi escritorio, https://bit.ly/2F7nW2n
Viajes de un naturalista por el sur de México, https://bit.ly/2RGbrfv
Imágenes de Marrakech, https://bit.ly/2Fa1up9
Burdeos, imágenes de viaje, https://bit.ly/2D81pzJ




viernes, 9 de noviembre de 2018

Oscuro escarabajo, el libro

Con una sola excepción, un texto que escribí en España en 2002, Oscuro escarabajo reúne veintiséis poemas escritos entre 2015 y 2016. Mi nuevo libro acaba de aparecer publicado por Ediciones Monte Carmelo, el sello del poeta tabasqueño Francisco Magaña. Tiene 76 páginas y su tiraje es de quinientos ejemplares en papel bond de 120 gramos, con tapas de cartulina corola damasco. Salió de las prensas de Estampa Artes Gráficas, del impresor Marco Vinicio Barrera, de la Ciudad de México. Aquí una serie de fotos hecha a uno de los primeros ejemplares.

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Más sobre mi nuevo libro en este blog: 
Primer ejemplar, https://bit.ly/2SWcER8